Un día cualquiera

Un día con Talenty.

El parte del viernes es el resumen. Esto es el trabajo: un día común de un negocio común, hora por hora.

Ejemplo ilustrativo: los momentos son los de un día típico; los nombres y el negocio son de muestra.

08:00

Abre el día.

Revisa vencimientos, las fichadas de ayer y el calendario de hoy. Lo urgente queda arriba de todo; el resto, ordenado.

09:30

Entra una ausencia.

«No llego, estoy con fiebre» llega por el canal del equipo: queda registrada, el turno se ofrece y el reemplazo se confirma. Vos te enterás con el problema ya resuelto.

11:00

Cruza las horas.

Las fichadas se cruzan con la planilla: una diferencia queda marcada como hueco visible, jamás estimada ni tapada.

13:00

Prepara una liquidación.

La deja en tu bandeja «Para tu OK» con el detalle completo. Cuando aprobás, para pagar sale solo el monto y la fecha — sin nombre ni detalle.

15:30

Detecta, con propuesta.

Dos personas con el ánimo en baja dos registros seguidos. No te pasa un chisme: te propone hablar con cada una esta semana, y por qué.

17:00

Ordena un legajo.

Un contrato vence en 12 días: la alerta queda agendada y el borrador de renovación listo, por si aplica.

18:30

Cierra el día.

Todo queda registrado — sin registro no hay promesa — y el estado de tu equipo empieza a armarse para el viernes.